Raccoon
Los Raccoon emergieron como pueblo entre las sobras de otras civilizaciones. Eran seres pequeños y astutos que hicieron de la chatarra su reino y de lo desechado su…
Cada Raccoon aprendía desde niño el arte de desarmar, reparar y reinventar. Sus talleres eran laberintos de objetos esperando ser transformados. Un fuselaje de balista rota podía terminar como soporte estructural para una casa; los restos de una armadura destrozada se convertían en cinceles y martillos; incluso los desperdicios más insignificantes encontraban nuevo propósito en sus manos.
Su especialidad era entender la "anatomía" de los objetos comprender cómo funcionaban las cosas al desarmarlas meticulosamente y luego combinarlas de nuevas maneras. Esta habilidad les permitía crear dispositivos únicos: trampas automáticas hechas de resortes de ballestas, sistemas de poleas con ruedas de carretillas, o mecanismos de relojería usando engranajes de molinos abandonados.
Todo cambió cuando una expedición enana del Clan Hierronegro, buscando minerales en zonas consideradas estériles, encontró uno de estos asentamientos Raccoon. Lo que vieron les dejó perplejos: donde ellos veían chatarra sin valor, estos pequeños seres habían creado una comunidad funcional y sorprendentemente avanzada técnicamente.
Los enanos observaron cómo los Raccoon habían tomado viejas herramientas enanas rotas hachas melladas, yunques partidos, tenazas deformadas y las habían reconvertido en herramientas nuevas y especializadas de una manera que jamás se les había ocurrido a ellos. El verdadero asombro llegó cuando vieron que incluso habían mejorado algunos diseños enanos, añadiendo modificaciones ingeniosas que aumentaban su eficiencia.